NO IMPORTA LO QUE TUS PADRES HICIERON,EL RESPONSABLE DE TU VIDA ERES TU.
Así actúan las mujeres cuando están solas

Hoy es jueves 23 de enero de 2020 y son las 18:04 hs. RADIO Y COACHING METAMORFOSIS DESDE ARGENTINA A TODO EL MUNDO.. La primera radio por internet dedicada al mundo del Coaching-Es el Mago que nos ayuda a transformar las Falencias existenciales en oportunidades!! Transformate con nosotros...COMUNICATE, TE ESPERAMOS.


  ESPIRITUALIDAD  7 de noviembre de 2016
LA GENTE HACE COSAS Y TU DECIDES SI TE AFECTAN O NO.
La gente hace cosas que no siempre armonizan con nuestros gustos, con nuestros principios o valores. Sin embargo, solo tú decides si te afectan o no. Porque amargarnos por lo que no se puede cambiar es perder calidad de vida. Al fin y al cabo, se trata de algo tan sencillo como “ser y dejar ser”
En física cuántica existe un concepto conocido como “entrelazamiento cuántico” que inquietó desde siempre al propio Albert Einstein y que, de algún modo, puede aplicarse al comportamiento humano. Según este principio cuando dos partículas toman contacto entre sí cambian en algún aspecto para siempre. Aún más, aunque no estén cerca una de la otra, aquello que han creado juntas, impacta a su vez en el resto de partículas.

Este entrelazamiento cuántico también nos caracteriza a todos nosotros. Es fácil de entender, pongamos un ejemplo. Tenemos un compañero de trabajo con una afición muy particular: sembrar críticas. El mal humor que nos produce su comportamiento y actitud se introduce cada día en nuestra mochila emocional, hasta el punto de que ese malestar afecta al trato con nuestra familia.

Todos somos como partículas caóticas chocando las unas con otras e imantando determinadas cargas emocionales. Lo que unos hacen otros lo sufren y los que lo sufren comienzan una cadena de contagio de ese sufrimiento. Es necesario romper esta interconexión que diezma día a día la calidad de nuestras relaciones. Eduquemos a nuestra mente para que sea capaz de tomar distancia y romper este juego de fuerzas.

Hay cosas que ya no me afectan: el principio de la flotabilidiad

Estamos seguros de que a estas alturas de la vida habrá muchas cosas que ya no te afecten. Has aprendido que no es bueno esperar tanto de las personas, que es mejor ser cauto y dejar que el trato cotidiano te revele la auténtica esencia de ese supuesto amigo.

No obstante, y a pesar de todo tu bagaje experiencial, aún tropiezas con la misma piedra: la de la decepción. Porque en estas nuestras selvas comportamentales, la conocida frase de “ser y dejar ser” se convierte muy a menudo en un “yo soy y no te dejo ser”.

¿Cómo evitar que este tipo de actitudes nos afecten? No se trata en absoluto de ser pasivos, de llevar a cabo la “no resistencia” donde convertirnos poco a poco en las dianas de todas las flechas envenenadas. El conocido analista laboral y escritor Daniel Pink nos introduce un término muy interesante a la vez que útil en este mismo contexto: la flotabilidad.

Para comprenderlo basta con visualizar una preciosa boya suspendida en el mar. Este objeto sabe muy bien lo que es y cómo la trata el océano, sin embargo, jamás se hunde. Siempre está a flote sobre la superficie sin importar los embistes del océano o las tormentas. Esta resistencia mental proviene de ese punto sutil de equilibrio y fortaleza donde uno sabe muy bien cuáles son sus valores, sus firmezas interiores y sus amarres emocionales.

Lo que yo soy y lo que tú eres también está en armonía.

Las personas esperamos y merecemos respeto, consideración y reconocimiento. Cuando uno de estos pilares se viene abajo tenemos pleno derecho a defendernos, a reaccionar y a protegernos. Sin embargo hay que tener claros varios aspectos.

  • “Tú eres tú y yo soy yo”. Lo que otros digan o piensen de nosotros NO determina lo que somos. No importa cuánto fuego salgan por sus bocas, ni qué tipo de veneno deseen lanzarnos. Quien decide si se quema o no somos nosotros. Quién tiene el poder para retirar la mano y elegir no envenenarse también somos nosotros.
  • “Te acepto por como eres”. Aceptar a una persona no implica estar de acuerdo con lo que dice o hace. Supone dejar de pelear con ella para aceptarla como alguien diferente a nosotros. Aceptar por tanto en este caso es renunciar a más peleas, a invertir más tiempo, esfuerzo y sufrimiento en lo que no vale la pena.

Asimismo, en esa renuncia que genera aceptar a una persona por como es para ser libres, también hay cierta armonía. Es desprenderse de algo para recuperar un equilibrio interno: para subir a flote de nuevo. Hablábamos al inicio del principio de “entrelazamiento cuántico”. Sabemos que no estamos solos en nuestros entornos, en estos campos gravitacionales donde todos chocamos con todos en un baile en ocasiones desafinado.

En este juego de fuerzas e interacciones, como decía el propio Einstein, casi siempre nos llevamos algo de los demás. Intentemos por tanto no quedar imantados solo por la carga negativa, esa que de algún modo, podemos contagiar a nuestros seres más queridos.

Dejemos, simplemente, que los demás sean como deseen ser. Permite que el hablador hable, que el desordenado pierda tiempo en su desorden. Deja que el amargado se amargue la vida y que el criticón se envenene con su propia lengua. Déjalos ser como bien quieran, pero cuando estén cerca de ti, no olvides cómo eres tú.

Actúa como esa boya firme en el océano, bien aferrada a sus principios, a sus fortalezas internas. Tarde o temprano la tormenta siempre escampa.

Todo lo que te molesta de los demás es solo una proyección de lo que no has resuelto de ti mismo – Buda

 


COMPARTIR:
Relacionadas: ESPIRITUALIDAD
ESPIRITUALIDAD
NACER CON DISCAPACIDAD
Comentarios:
Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!
Escribir un comentario »








Clima en Federal

30.6°C

Mayormente soleado

 

LA RADIO EN VIVO

   

DOLAR

 
COMPRA
VENTA
57.99
62.99

 

Visitantes

 

contador de visitas

 

EL RATON DE LA GRANJA- Cuando pienses no es mi problema .. recuerda esto.

 

Un ratón, estaba tranquilamente mirando por un agujero en la pared, cuando vio a un granjero y a su esposa abriendo un paquete. En ese momento pensó, - ¿qué tipo de comida podía haber ahí -, pero quedó aterrorizado cuando descubrió que no era comida, sino una trampa para ratones.
Entonces fue corriendo al patio de la granja a advertir a todos: – ¡Hay una ratonera en la casa, una ratonera en la casa! -.
La gallina, que estaba cacareando y escarbando en busca de una brizna de hierba, levanto la cabeza y dijo: – Discúlpeme Sr. Ratón, yo entiendo que es un gran problema para usted, pero a mí no me perjudica en nada, ni me incomoda la trampa para ratones -. 
El ratón fue hasta entonces a buscar al cordero y le dijo: – Hay una ratonera en la casa, ¡ una ratonera !. - Discúlpeme Sr. Ratón-, le respondió el cordero, - pero no hay nada que yo pueda hacer, solamente pedir por usted. Quédese tranquilo que sera recordado en mis oraciones.
Asustado el pequeño ratón se dirigió entonces a la vaca que le respondió: – ¿Pero acaso estoy yo en peligro?… pienso que no -. Aquella noche el ratón volvió a la casa, preocupado, sólo y triste, para enfrentarse a la ratonera del granjero, pero al llegar oyó un gran barullo, como el de una ratonera atrapando a su víctima.
Al oír el ruido la mujer del granjero corrió para ver lo que había atrapado. En la oscuridad, no vio que la ratonera lo que había atrapado era la cola de una serpiente venenosa. que velozmente le pico en la pierna. El granjero, que acudió a los gritos de su esposa, la llevo inmediatamente al hospital para que la curaran, pero de vuelta a casa aún tenía una fiebre alta.
El ratón, desde su agujero, observaba cómo el granjero cuidaba a su mujer. Y como todo el mundo sabe que para cuidar a alguien con fiebre, no hay nada mejor que una nutritiva sopa, vio como agarró un cuchillo de la cocina y fue a buscar a la gallina, que es el ingrediente principal para preparar una rica sopa.
Pero como la enfermedad de la mujer continuaba, la familia, los amigos y vecinos fueron a visitarla. El ratón vio como el granjero tuvo que matar al cordero para darle de comer a sus visitantes. Sin embargo y a pesar de todos los cuidados de su esposo, la mujer no mejoro y acabó muriendo. Entonces el pequeño ratón vio, desde su ratonera, como el granjero, para poder pagar los gastos del funeral, vendió la vaca a un hombre que se la llevó al matadero.
Cuando escuches que alguien tiene un problema y creas que ese problema no es tuyo o que no te afecta, y no le prestas atención… acuérdate de como acabaron la gallina, el cordero y la vaca y piénsalo dos veces, antes de darle la espalda.
Adaptación de un texto de Internet de autor anónimo.

 

EL ARBOL DE LAS PREOCUPACIONES.

 

Un rico comerciante contrató a un carpintero para restaurar una antigua casa colonial. Como el comerciante era de esas personas a las que les gusta tener todo bajo control y le preocupaba que el trabajo no quedase bien, decidió pasar un día en la casa, para ver cómo iban las obras.

 Al final de la jornada, se dio cuenta de queel carpintero había trabajado mucho, a pesar de que había sufrido varios contratiempos. Para completar el día de mala suerte, el coche también se negó a funcionar así que el empresario se ofreció para llevarle a casa.

 El carpintero no habló durante todo el trayecto, visiblemente enojado y preocupado por todos los contratiempos que había tenido a lo largo del día. Sin embargo, al llegar invitó al comerciante a conocer a su familia y a cenar, pero antes de abrir la puerta, se detuvo delante de un pequeño árbol y acarició sus ramas durante pocos minutos.

 Cuando abrió la puerta y entró en la casa, la transformación era radical: parecía un hombre feliz. La cena transcurrió entre risas y animada conversación. Al terminar la velada, el carpintero acompañó al comerciante al coche. Cuando pasaron por delante del árbol, este le preguntó:

 - ¿Qué tiene de especial ese árbol? Antes de entrar estabas enojado y preocupado y después de tocarlo eras otro hombre.

 - Ese es el árbol de los problemas – le respondió el carpintero. – Soy consciente de que no puedo evitar los contratiempos en el trabajo pero no tengo por qué llevarme las preocupaciones a casa.Cuando toco sus ramas, dejo ahí las preocupaciones y las recojo a la mañana siguiente, cuando regreso al trabajo. Lo interesante es que cada mañana encuentro menos motivos para preocuparme que los que dejé el día antes. 

 Esa noche, el rico comerciante aprendió una de las lecciones más valiosas de su vida.

   Reflexión:

Aprender a soltar las preocupaciones diarias puede parecer una habilidad difícil, pero con práctica puede conseguirse y convertirse en un  hábito que nos permitirá disfrutar mejor de nuestra vida.

 Las preocupaciones son como montar en una bicicleta estática: cansan pero no llevan a ninguna parte. Cargar con la mochila de preocupaciones durante todo el día genera estrés,angustia, ansiedad y gran malestar, creándose una bola cada vez más grande que fomenta la irritabilidad y la negatividad... además de impedirnos disfrutar del presente. 

 Pero lo bueno es que podemos practicar y fomentar habilidades que nos permitan "soltar lastre" diariamente. podemos crear nuestro propio "árbol de las preocupaciones": hacer deporte, practicar relajación, meditación,  ejercicios mentales, etc. 

 Plantemos nuestro arbol de las preocupaciones y recordemos abrazarlo cada día.

 

GUIA TELEFONICA

 

Buscar en federal
 

 

aaaa

DEJA UN MENSAJE

 
 



LO MAS LEIDO DEL MES

 
 


Radio y Coaching Metamorfosis - © 2018 - Todos los derechos reservados


RadiosNet